viernes, 13 de julio de 2007

Ajedrez erótico sobre tu cuerpo

Por "El peón aislado"

Dos de la madrugada, pasa una patrulla.


Cuerpo femenino al paso
erótica de carnes voluptuosas
tienes preferencia por algún color.

En nuestra cama
llegas a la posición de zugzwang
y te aferras a ella.

Tenemos el tiempo marcado
estamos en los escaques
de nuestra colcha.
Horizontales, verticales y en diagonales.

Brinco sobre ti
como caballo desbocado
a ritmo de un bolero.

En cada escaque del edredón
coloco una pieza.

Y los peones miméticos
toman posición de pelea.

Los dos sonreímos
sabemos adónde vamos nuevamente.

Totalmente desnuda
te acercas en puntas
y buscas una nueva apertura.

Tomo los 16 peones
y te los coloco en las piernas.
Una torre frente a la otra
en cada hombro.

Los dos caballos
en la periferia de tu ombligo.

Los dos alfiles
quedan como agujas frente a tu sexo.

Una dama en un seno
el caballo en el otro,
y en tu pie izquierdo
un alfil que lucha entre tus dedos.
Contemplo el ajedrez erótico
sobe tu cuerpo,
y me muevo lentamente
como Pegaso, a tu regazo.

Bebo la soledad,
la fuerza,
la libertad de unicornio al poseerte.
Seguimos jugando
al ajedrez
con nuestros cuerpos.

Llegamos
al jaque continuo
y único de los orgasmos.

Viajamos en el tablero de la vida
de nuestro encuentro
inhalamos… suspiramos.

Mis labios,
hoy belfos,
retruenan de placer
haciendo un ruido
Unicorrrrrrrnio.
Hay un silencio total.

Un peón aislado
se clava en el ala
de mi espada.

Es cuando pasa un día sin tu cuerpo y pienso en:

El campo de batalla,
el escaque contra el tiempo,
la potencialización del tablero.
Ellos se transforman en las combinaciones
exactas de nuestros sexos.

Seis de la madrugada, amanece

1 comentario:

Alonso M I dijo...

El autor de este poema ajedrecistico es el peón aisalado, no yo.

alonso marroquín ibarra
miembro fundador del Proyecto cultural Chobojos
http://chobojos.zoomblog.com